Nefrologia y transplante

En una primera etapa se desarrollara el trasplante renal, esto se fundamenta en que en

San Juan hay una prevalencia de pacientes en tratamiento en diálisis crónica, de 715 pacientes/millón de población, mientras que la tasa de trasplantes renales en la provincia es de 20 pacientes por millón de habitantes por año. Estas cifras nos hablan de una baja incidencia del trasplante como tratamiento sustitutivo de la función renal. Es decir, que pocos pacientes pueden acceder a este tratamiento. Las causas de ello son una escasa procuración de órganos y el hecho de no contar la provincia con una Unidad de Trasplantes, debiendo trasladarse los pacientes a las ciudades de Mendoza, Córdoba o Buenos Aires para realizar el injerto. Las ventajas del paciente trasplantado en comparación con el dializado son evidentes, no sólo desde el punto de vista clínico, sino también en términos de costo-efectividad. El trasplante renal, reduce el costo sanitario del tratamiento de la insuficiencia renal, en comparación con los programas de diálisis. No obstante, no hay que olvidar que el paciente trasplantado renal es un enfermo renal que requiere tratamiento inmunosupresor continuo, que hace frecuentes complicaciones, que tiene un alto riesgo para las alteraciones metabólicas y las enfermedades cardiovasculares.

Es muy frecuente la falta de coordinación entre las Unidades de Trasplante Renal y los Servicios de Nefrología no trasplantadores. Algunos pacientes, por iniciativa propia se controlan con su nefrólogo de cabecera debido a la incomodidad que suponen para el paciente las visitas frecuentes al centro trasplantador, deseando un control y un seguimiento en un centro más próximo a su domicilio. Lo mismo sucede cuando un paciente trasplantado renal tiene un problema médico urgente y acude al hospital mas cercano, donde en general no se tiene conocimiento de su situación renal actualizada ni de otras patologías asociadas, la monitorización de la medicación inmunosupresora no es óptima y no se tiene establecido un circuito resolutivo de comunicación con el centro de trasplante.

Esta área está conformado por distintos departamentos, independientes cada uno en su función e interrelacionados de manera tal que determinan un trabajo en equipo interviniendo cada departamento en determinadas tareas especificas resultando la globalidad de las mismas en mayor eficiencia y eficacia.

Departamento  internación: Se requieren6 camas en total, con habitaciones  de 2 camas cada una de ellas,  2  aisladas y equipadas para recuperación de transplante renal, las 4 restantes para control post biopsia renal, cirugía nefrourológica de cualquier índole y patología renal aguda y crónica que requiera de internación.

Departamento  Diálisis: Equipamiento: 4 equipos para realización de cualquiera de los procedimientos hemodialíticos (hemodiálisis, hemofiltración, hemodiafiltración, plasmaféresis, terapias lentas continuas, etc.) en IRA o IRC reagudizada, ya sea en el área nefrológica o en el área de internación critica, 1 equipo para la realización de plasmaféresis en área nefrológica o área de internación critica, 1 equipo para la realización de diálisis peritoneal en pacientes con IRA, 1 equipo para tratamiento de agua incluido osmosis inversa fijo y 1 equipo móvil,1 ecógrafo para procedimientos diagnósticos y biopsias

Departamento  Transplante: Equipamiento necesario y personal mencionado para el control  post  trasplante renal  y realización de la cirugía del mismo en quirófano de alta complejidad de la clínica. Protocolos escritos de los procedimientos y funciones de este departamento

Departamento  Hipertensión Arterial: Espacio físico adecuado para examen de pacientes y control dinámico de la presión arterial, Equipamiento necesario para el departamento que incluya la ergometria y el monitoreo ambulatorio de la presión arterial. Protocolos escritos de los procedimientos y funciones de este departamento

Departamento  Nefrourológico: Equipamiento necesario para realización de litotricia y procedimientos invasivos diagnósticos terapéuticos urológicos.

En una segunda etapa el objetivo es incorporar trasplantes de otros órganos sólidos en forma paulatina, para lo cual se desarrollaran programas de trasplantes: hepáticos, cardiacos, reno-pancráticos, cardio-renal y cardio-pulmonar.